miércoles

LOUISE BOURGEOIS, escultora del dolor.


" Con el mes de mayo, el pasado lunes, fallecía a la edad de 98 años en Nueva York Louise Bourgeois (París, 1911), una de las figuras clave para entender el arte occidental de las últimas décadas. El propósito de comprender en unas cuantas líneas el valor de la tarea que esta artista realizó, en penumbra y bajo las luces de un reconocimiento tardío, necesariamente tiene que bordear la sombra larga de su iconicidad para penetrar en los variados aspectos en los que su vida marcó hitos para el mundo del arte.

Ya desde una perspectiva puramente material su contribución es relevante. Con constancia pasmosa desarrolló durante varias décadas una amplia producción artística en las disciplinas de la escultura, la instalación y el dibujo, rica en su uso de los materiales y al servició de una iconografía terrible y personal. Las imágenes recurrentes en su obra son figuras simbólicas un mundo interior único, formas nacidas directamente de su experiencia personal. Bourgeois fue una de esas artistas genuinas que no conciben un espacio entre la vida y la obra, de modo que su primera herramienta era la memoria, y su único tema siempre la propia biografía (...)"



Anoche al final hice una pequeña reseña en memoria de Bourgeois. Puede leerse completa en el periódico Nueva Tribuna -más o menos aquí-.



MENOS ROSAS*

Me regaló un libro de poemas
sin fecha ni dedicatoria. Entonces
era un libro sin un vector sobre los versos
que señalara sus ojos, y no era
andamio de nuestra historia
ni estaba superpuesta entre líneas
la menor señal de su existencia.
Me regaló un libro sin publicidad
subliminal de lo que él sentía
por mí lo que él sentía allí no importaba:
por eso lavó las manos de su perfume
antes de ponerlo en las mías.
Era la primera vez que me regalaban
una casa vacía
una ventana abierta
una selva virgen.

Por eso cada vez que vuelvo allí pienso
en su generosidad, cada vez que lo leo
y se lo devuelvo

- en tristes cómodos plazos.



martes

BOURGEOIS





Louise Bourgeois se murió ayer con mayo.
"El arco de la histeria" fue la primera obra de
arte contemporáneo que me hizo daño, ya siempre.
(No quiero decir nada que pueda ser mentira)
Esa vida significaba cosas para mí.






VENUS





(...)
                          II

Luego las varices de las que fueran diosas
iban atándolas a condiciones terrenas:
esas raíces trenzaban sus piernas
las hundían poco a poco en el asfalto.
Inclinadas al ocaso, sin crueldad siquiera
como una vela que se derrite
una luz que se extingue, sus cuerpos marchitos.
Las mujeres hermosas 
cruzando el paso de las estaciones.
Se las tragaba la tierra.


La niebla había emborronado sus rostros, entretanto
yo avanzaba al corazón del bosque.