miércoles

MENOS ROSAS*

Me regaló un libro de poemas
sin fecha ni dedicatoria. Entonces
era un libro sin un vector sobre los versos
que señalara sus ojos, y no era
andamio de nuestra historia
ni estaba superpuesta entre líneas
la menor señal de su existencia.
Me regaló un libro sin publicidad
subliminal de lo que él sentía
por mí lo que él sentía allí no importaba:
por eso lavó las manos de su perfume
antes de ponerlo en las mías.
Era la primera vez que me regalaban
una casa vacía
una ventana abierta
una selva virgen.

Por eso cada vez que vuelvo allí pienso
en su generosidad, cada vez que lo leo
y se lo devuelvo

- en tristes cómodos plazos.



3 tiros de piedra:

la mujer umbilical

*http://www.pasajeslibros.com/index.php?mdl=items&current=W&idcat=C272&pag=5

castígame con tu indiferencia.