domingo

EL EXTRANJERO

Cuando lleguéis a viejos, respetaréis la piedra,
si es que llegáis a viejos,
si es que entonces queda alguna piedra.

Joaquín Pasos

Lo que me enseñaron
fue el despotismo de la palabra
sus fórmulas, cáscaras de cortesía,
sus comunicados oficiales
y programas de festejos.

Las gracias del pan,
tenga usted la bondad.

A bendecir la mesa
del cuerpo extendido.

A dar por buenos los días
del corredor moribundo

y sucede,
que tú te hiciste extranjero,
tú vives de algún otro modo
desplazado en el paisaje.
Se parece tanto tu tierra
desmoldada,
sólo fruto,
a un triunfo sobre la palabra

cada vez que exclamo
cómo te desheredaste
quemando
señales de autopista
formularios, evangelios
a tu tierra sin postales.

Es inútil.
No voy a alcanzarte desde este poema,
pero quisiera sentarme a tu lado
en la piedra y ver cómo lo dejas
flotar en la superficie del agua
desde donde trazas
en silencio tu cortafuegos.

2 tiros de piedra:

María

Siempre es agradable pasar por aquí...

castígame con tu indiferencia.