martes

NÚMEROS EN SERIE

Have you not done tormenting me
with your accursed time!
It's abominable!When!When!
One day, is that not enough for you,..
...one day any like other day, one day he went dumb...
one day I went blind,
one day we'll go deaf, one day we were born, one day we shall die,..
the same day,..
the same second,
is that not enough for you?

Waiting for Godot,
Samuel Beckett



Medir la vida. Nuestro cuidado recelo en saber dónde ponemos los pies, en besar suelo de Tierra Santa y que sea el beso un gesto de reconocimiento. En dar alguna forma de solución concreta a la pregunta cuándo. Coordenadas claras y meridianas a nuestros días: un ejército infantil que levanta un muro de contención frente al océano infinito con  la arena de millones de relojes de rotos para la causa.  Una muralla que nos va a alejar más de la pregunta, que nos tapia los ojos del miedo.  A los rios de la vida les ponemos un contador de agua: remamos estas aguas salvajes con agujas de segundero. Organizamos un desfile, vestimos con uniforme esta turba.  Nuestro patetismo saluda gentilmente el calendario juliano en el acto oficial.

Funciona así, en nuestra naturaleza está administrar con atino los tiempos de la cosecha. Algo hay que hacer con este sentimiento del paso del tiempo tan entrado en carnes, con este terror, con esta inminente llegada de la primavera. ¡Conténgame usted el mundo en este vaso medidor, que la vida sigue! Ven aquí, ahora, en este preciso instante: no estás perdido.
Cada uno de los segundos de la historia de la humanidad con su número identificativo propio, con su etiqueta en el pulgar muerto del pie. Ya no está, ya pasó, despidámonos con pena: el segundo último ha caído por la yihad de nuestra identificación de los tiempos. ¡Adieu, minuto decimonoveno de la última hora post meridiem del día! ¡Descanse en paz treinta de marzo, venga abril con sus alergias! ¡Lleguen las flores a esta década que nos peinará canas! Tag:5923PM30032010DC: un minuto estipulado de silencio.

Bien, a ti pertenecimos y nosotros te pusimos nombre. Mientras, seguíamos contando unos pocos momentos con los dedos de la manos.

2 tiros de piedra:

González Brito

"...remamos estas aguas salvajes con agujas de secundero."
(La mujer umbilical).

"Segundero, ra.

2. m. Manecilla que señala los segundos en el reloj."
(http://www.rae.es)

:-)

castígame con tu indiferencia.